Qué hay de nuevo, amigos?

Este es mi particular resumen del acontecimiento:

El encuentro del 'cole' de este año ha sido en mi opinión el más
familiar de todos: 7 parejas y 7 niños (de corta edad), en el que sólo
pudimos aprovechar astronómicamente la segunda de las noches.
La primera noche estuvo nubosa, subimos al lugar de observación e
incluso montamos, pero tan sólo pudimos apuntar a ratos a jupiter, y
poquita cosa más. Curiosamente, para lo nuboso, había muy poca
turbulencia a pesar de la poca altura del planeta, se veía muy estable
en todos los instrumentos.
El segundo día lo empezamos a mediodía intentando mirar el sol a
través del PST del amigo Esteve junto a un aperitivo devorado
vorazmente por los pequeños del grupo; no había mucho que ver, yo pude
apreciar diversas fulguraciones pequeñas y alguna alteración en la
piel de naranja del disco solar. Al ser yo quien enfocaba y ser los
detalles muy ténues, los compañeros no distinguieron casi nada, una
lástima.
La noche fue diferente: desaparecieron las nubecillas y en su lugar
apareció el nubarrón de la vía láctea, denso y contrastado: qué
preciosidad!
Monté tan apresuradamente, que sólo al alinear el buscador me dí
cuenta que había colocado la plataforma de seguimiento al revés
(norte/sur) vaya cagada!; por suerte pude sacar el tubo montado y
apoyarlo atravesado en los asientos del coche para remediar el
entuerto. El colimado como siempre, con el laser: decente pero
mejorable, hay que trabajar más ese tema.
Empecé yendo directo a M13 para que los compañeros pudieran apreciar
lo que daba de sí la apertura del juguetito. Vicent enseguida lo movió
para buscar la 6207 que está junto a él, mucho más pequeña pero no por
ello menos contrastada, bajé aumentos para tenerlos juntos en el
campo, una visión muy agradecida. Entonces pasé a buscar los velos con
el Panoptic35 y el correspondiente OIII. El 'escobizo' como llamo yo
al 6992/95 contrastaba muchísimo más que en las anteriores visiones
con esta combinación; adquiría una proporción tridimensional y a cada
segundo que pasaba en el ocular se percibían detalles nuevos. Una
parte de los velos intermedios también aparecían en el exterior del
campo. Pasé al otro velo (6960), que me pareció menos vistoso; en esta
ocasión no aparecía aquel reflejo que el otro día iluminó de un color
diferente algunos de los filamentos. En ese momento apareció junto al
telescopio Ana, la compañera de Gabriel, que resultó ser un atlas
estelar con patas: además de sugerir buenos objetivos, conocía su
numeración en los catálogos e incluso se sabía de memoria algunos de
los campos... qué envidia de memoria! como que el resto de la gente
estaba más interesada en hacer fotos, me acompañó la mayor parte del
resto de la observación, lo cual agradezco, pues era una observadora
más que válida para contrastar visiones. Tras volver a visitar ambos
velos, quise ir a un objeto que me había sido esquivo: la crescent
(6888)... allí estaba, sí! esta vez no había dudas; por lo que ví,
estoy casi seguro de que la intuí correctamente el verano pasado, hoy
se dibujaba claramente un suave corazoncito de lado sobre un fondo
estrellado. Ana me pidió ir hacia las grandes de la zona, la
norteamérica y el pelícano; el campo del Panoptic35 no daba más que
para trocitos, y decidí centrar la zona más visual, la de la 'costa';
se apreciaba nebulosidad por doquier, pero el campo limitado no me
dejaba suficiente perspectiva para poder identificar cada zona.
Entonces Ana me propuso el reto de la noche, el quinteto de stephan.
Nunca lo había buscado, creo que lo había visto una vez en el
granteJavi, era un buen objetivo. No confiába demasiado en los
encoders y hice mal, dí demasiadas vueltas para volver después a lo
que había intuido como posible. En el camino teníamos a 7315, bonita
galaxia, pero que nuestro objetivo nos hizo ignorar; tras un rato de
espirales decidí que tres manchitas envueltas por estrellas que
apreciaba claramente debían ser nuestro objetivo. Ana afirmó ver las
manchitas, aunque no las distinguió al subir al LVW22; yo continuaba
viéndolas, pero no mejoraba la apreciación de detalle. Una
comprobación rápida a las cartas/libros nos dió la razón: aquellas
manchitas eran los componentes principales del quinteto!
Con el buen sabor de boca que nos quedó, Ana volvió a sugerir: la
nebulosa saturno (7009): esta vez fue más rápido encontrarla; un
pinchito azul bien majo. A partir de aquí, hicimos un tour por otra
tanda de objetos, que listo sin orden: la pequeña dumbell (M76), mi
querido M11, el precioso M15, M27, M57, la doble-doble, M51 que a
estas horas ya estaba muy baja, la zona de sagitario: M8, M20, M16,
M17 (por cierto, que no conseguí resolver visualmente los pilares), el
doble cúmulo, etc.
Hablando de cúmulos, los mejores,los de casiopea. Buscando el
457, que al verlo rebauticé como wall-e por los 'ojitos saltones',
pasamos por algunos otros clusters de esta zona tan rica.
Me voy a apuntar las sugerencias de Victor Deckert para esta zona.
Recuerdo también la última visión que me llevé del lugar: el hermoso
triángulo que formaban doble cluster, M31 y M33 a simple vista, qué
bonita postal!!!
Recogí tras observar otro de los objetos pedidos por Ana que ya estaba
visible, aunque ella ya se había retirado: la helix(7293); por cierto
que me pareció mejor resuelta con el filtro UHC que con el OIII.

Pues nada, una buena sesión, no planificada (mi eterno error, por
falta de tiempo) pero bien aprovechada. Además el sistema
plataforma+encoders funcionó decentemente (mal menor: tuve que
realinear cuatro veces, cada vez que se acababa el recorrido...).
Lástima no haber tenido otra noche para aprovechar mejor este cielo e
ir más a por objetos débiles.

Un saludo,

Jordi.